25 de octubre de 2016

Reseñamos: Princesas Dragón. El misterio del Huevo dorado.




Dime mamá,


Me miras con cara....., me miras con tu cara, que sólo yo entiendo en su contexto. ¿Disfrazarme yo de princesa? Y es que solo recuerdo una vez, que por cierto estabas preciosa como también lo estás con tus vaqueros y tu camiseta lisa de colores. Esta indumentaria última,  te mola más , la verdad. Ahora que vas teniendo más autonomía a la hora de decidir qué ropa ponerte (que tampoco te pases), siempre eliges modelito, que no  no está ta cercano a vestidos y menos con lazos; bueno tampoco he sido yo mucho de lazos y lazos. Que si eres de ello, ¡pon lazos en tu vida!

Total, que nunca te ha hecho mucha gracia las princesas ni en televisión ni en papel. Nos han dejado y regalado cuentos de princesas y ahí se han quedado. No es que tengamos nada en contra de ellas, en el mundo ha habido y tiene que haber de todo. Haciéndose las cosas desde lo que uno quiere y desea desde su interior y con total fidelidad a su ser, todo vale.

Un día vi que faltaban historias en tu mini biblioteca ¡necesitamos libros! y entonces llegó por correo la información que SM Editorial nos ofrece cada mes para reseñar dentro del programa "Hacemos lectores" de Literatura Infantil y Juvenil. Han presentado en este mes de octubre una nueva colección de Pedro Mañas y con ilustraciones de Luján Fernández. Entre varias propuestas de libros elegí ésta, por ser precisamente de princesas jeje. Sabía la cara que me ibas a poner, sí y así fue. Pero te dije eso de NO SON PRINCESAS CUALQUIERA. Vamos que no son princesas que esperan comerse una manzana y esperar a que la despierten a no ser que fuera por otros motivos como en la historia de Las princesas también se tiran pedos,.... ejem, sí. Esa es otra historia, otra versión del cuento.

Lo primero que hiciste al llegar a tu habitación, aparte de colgar en el pomo de la puerta el detallito que decía Shhhhhhhhhhh...niños soñando, fue mirar la indumentaria de las tres princesas del cuento. ¿Cuál te gusta más, mamá?

-Verás hija, no te guíes por las apariencias.
-Sí pero la del vestidito es más cursi y ésta, la de las zapatillas es más guay.


Tras esta conversación que empezábamos a tener, este cuento me gustaba cada vez más. Por la noche, me metí en la cama con el y me lo leí. Porque por lo que empezaste a contar sobre la historia, empecé a intuir que trataba otras realidades que no son típicas en historias de princesas. Y ahí estaba yo, con cuarenta y un años, leyéndome Princesas Dragón. El misterio del huevo dorado. Y es que los libros no tienen edad ¿verdad?


Te queda poco para acabártelo pero desde  mi puesto de observación veo que te está gustando. En esta historia nada es lo que parece y su lectura te va llevando a caminos inesperados a ti y a las protagonistas. Nada es lo que se supone qué debe pasar en  un cuento de princesas.


Hay princesas y princesas.
Algunas cuando se juntan,
se convierten en dragón
¡Y ponen el reino patas arriba!




Al principio de la historia parecía que tenías claro qué princesa NO querías ser pero conforme avanzas el cuento y ves que juntas  pueden hacer maravillas, la cosa cambia. Y a ritmo de rap AQUÍ TE LO CUENTO. Este enlace te lleva a la web de Literatura Infantil y Juvenil de SM y ahí podrás ver toda la información respecto al libro y mucho más.


Espero que os haya gustado y si es así, pues lo que os digo siempre:



¡¡COMPARTE LO QUE TE GUSTA!!












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